Amores a mares

Se le ocurrió decir

que su fidelidad

sería ser leal a mis penas y alegrías.

Que nunca sería suya.

Que siempre sería mía.

Que sólo así se quiere de verdad.

 

Que no existe más locura

que el amarnos con cordura.

Prometió sonreír si he de volar.

Que estará cuando mis labios

sean mar de otros deseos,

cuando toque echar de menos;

y al llorar.

 

Y respirar la brisa del mar de mil abrazos.

Y encontrar el equilibrio entre las olas del amor.

En los besos sin censura de los labios

que quieren romper normas

con zapatos de tacón.

 

Que hay mil aves migratorias que se posan

a la vuelta de la esquina;

que sugieren que amar por amar quizá

no sea un acto tan suicida.

Que el descaro a veces sale caro,

pero a veces devuelve la caricia.

 

Y ser adolescentes incluso en la vejez.

Y no dejar pasar ningún tren.

Amarnos amando a mares.

Dejar de hablar de cuanto;

hablar de amarnos bien.

 

Y contar nuestra historia

para todo el que no entienda

que no he vivido amor más puro.

Que el egoísmo tan solo cierra puertas.

Que prefiero trazar puentes

y no mas muros.

 

Y respirar la brisa…

Y respirar la brisa del mar de mil abrazos

cuando no quiera tocar suelo.

Y hacer de tu pecho, mi santuario.

Y de mi hogar, tu corazón en libre vuelo.