Cuerpo a tierra

Me tiembla la voz.
Te sudan las manos.
Mil veces adiós.
Mil veces en vano.
 
No es la hora ni el lugar.
Dejemos que la casualidad
venga a removernos
Roma con Santiago.
 
Bajaste del tren
que siempre pasa de largo.
Viniste a traerme el verano,
la miel a los labios
y el mar a Madrid.
 
Te quise querer
con el viento en contra.
Con miedo a que vuelvas y baile con otra
y tu ropa sea pan de otras bocas.
Y que sepan a ti.
Y que sepan a mí.
 
Se me ocurren mil maneras de hacerte sonreír.
Se me ocurren mil maneras de joder este instante y hacerlo infeliz.
¿Cómo puede el ser humano ser san sumamente idiota al elegir?
 
Aun estamos a tiempo
de ponernos a salvo,
de saltar por la borda,
de evitar el naufragio.
 
Aun estamos a tiempo de admitir
que no hay intención de huir del bombardeo.
Que si gritan: ¡cuerpo a tierra!
Quiero ser tierra en tu cuerpo.
 
Que solo quiero
que suba la marea y nos deje sin aire,
que venga la tormenta y se nos una a este baile
y que baile de todos modos.
Que si no es un buen final
es que quizá no era final del todo.
 
No es que ignoremos la tregua,
no es que indultemos al miedo.
Son estas ganas de hacer que enloquezcas
que desnudan mis sueños.
 
Aunque solo pueda darte
la historia más hermosa
que cuentes a los hijos
que un día tendrás con otra.
 
Aun estamos a tiempo
de ponernos a salvo,
de saltar por la borda,
de evitar el naufragio.
 
Aun estamos a tiempo de admitir
que no hay intención de huir del bombardeo.
Que si gritan: ¡cuerpo a tierra!
Quiero ser tierra en tu cuerpo.
 
Que solo quiero
que suba la marea y nos deje sin aire,
que venga la tormenta y se nos una a este baile
y que baile sin que importe nadie,
que baile sin que importe nadie
de todos modos.
Que si no es un buen final
es que quizá no era final del todo.