Formas de querer

No me asusta la tristeza que hace valorar alegrías.

Me gusta la ausencia que valora compañías,

cuando no encuentras la palabra adecuada

cuando hablas de querer,

cuando los hielos en tu boca se hacen agua como la primera vez.

 

Me gusta cuando quitas la etiqueta a esa cerveza,

los bostezos infantiles si en el fondo no despiertas,

los silbidos de piropos que se cuelan

cuando dejas las puertas entreabiertas.

 

Yo revivo si me dices al oído que esta noche no te vas.

Susurras y por dentro doy gritos, que si tú eres mi castigo

volveré a portarme mal.

 

Me gusta ser libre para decirte lo que siento,

libre, para atarme a tus “te quieros”;

la imprudencia de no predecir tus consejos,

tus miradas impaciencia, que reflejan mis espejos.

 

Yo revivo si me dices al oído q esta noche no te vas.

Susurras y por dentro doy gritos que si tú eres mi castigo…

 

Tus rutinas plagadas de contratiempos,

las palabras que en tu voz son mis silencios,

tus confianzas que me causan tanto miedo,

que me hagas tener los pies en tierra,

que me cojas la mano y me subas al cielo.

 

Revivo si me dices al oído que esta noche no te vas.

Susurras y por dentro doy gritos

que si tú eres mi castigo, volveré a portarme mal…

Revivo…