Recuerdos de mañana

Cuando me veas por primera vez repíteme que siempre me esperaste,

que has venido a robarme el mes de abril.

Mándame flores a cualquier dirección que ya habrá alguien q sonría por mí;

que prefiero quedarme aquí, sentada.

Mirando como miras,

ver el tiempo dilatado en tus pupilas

esperando que ninguno diga nada.

 

Y estropee esta ausencia de palabras tan hermosa,

esta omnipresencia de todas tus cosas,

este inquieto miedo, maldito,

este miedo inquieto que tanto bendigo.

Este “tú y yo” que es tuyo y mío,

esta indescripción llena de superlativos,

esta explosión de nuestros mercurios

en esta burbujita antidisturbios.

Esta carencia de diccionarios,

esta ocurrencia de un lenguaje nuevo,

este contrareloj congestionado

en este cielo improvisado en el subsuelo.

 

Te espero donde siempre, donde nunca te vi,

donde el mundo espera que le dé la espalda.

Cargada de regalos sin abrir,

llenita de recuerdos de mañana.

Con tu luna sonriendo a mi tejado,

perfumada de besos encarcelados,

con el arte del aire al reducirse nuestro espacio,

con mis manos declarándote un golpe de estado

en este estado intransigente con la idea de perderte

y no encontrarte circulando por mi vía;

en este estado intransigente con la idea de perderte

y no encontrarte nuevamente en otra vida.

Con tu paz reconquistando

cada continente de mi día a día, de mi día a día.

 

En esta ausencia de palabras tan hermosa…